

Graffiti Alley es uno de los corredores de arte urbano más fotografiados de Norteamérica.
Kilómetro y medio de muros donde pintan artistas de todo el mundo y donde cada hueco se disputa. Dejar pieza allí es jugar en campo grande.

Nuestra aportación: un mapache hiperrealista — el vecino más icónico de Toronto — integrado entre el caos de color del callejón, con un nivel de detalle en mirada y pelaje que obliga a pararse.
Una tarjeta de presentación internacional que sigue recibiendo visitas cada día.
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(2016-25©)


